sábado, 3 de marzo de 2012

Productos estrella II



A colación de la última receta subida, os dejo una foto del "Entrepinares ligh" y mi recomendación de que, cuando no podáis vivir sin queso, lo uséis a él.

Supono que sabréis más que de sobra, que en esto de las dietas, el gratinado, el fundido y la cremosidad en general, son placeres mayores y prohibidos por un tiempo, pero no pasa nada porque un día hagáis la receta de las berenjenas rellenas y echéis media lonchita de este queso bajo en grasa, por ejemplo.

Saludos de nuevo.

El placer de cocinar II

Hace unas semanas os prometí una tercera propuesta culinaria utilizando el primer producto estrella que os presenté: El envase de verduras "verdifresh", a la venta en los supermercados Mercadona.

No sé si os habréis animado a probarlas en un pisto o en la tortilla, que como os dije quedan riquísimas, pero si no es así, quizá os tiente con esta receta original, que adapté de otra que tenía guardada por casa. Para que os hagáis una idea, es una adptación ligera de "berenjenas rellenas".

Os explico los pasos:

Sofreid las verduritas en una sartén con poco aceite, ya que se van haciendo prácticamente en su propio jugo.

La ración ideal por persona, sería una berenjena, así que si coméis acompañados, lavad bien dos berenjenas y cortádlas por la mitad longitudinalmente, tal y como aparece en la foto.

Coged una olla de diámetro ancho y poned en ella agua a hervir con un puñadito de sal. Introducid en ella las berenjenas durante unos 15 minutos para cocer bien la pulpa. Pasados esos 15 minutos, sacádlas y ponédlas a enfriar en un plato con doble papel absorbente.

Después, sacad la pulpa de la berenjena ya cocida, con una cucharilla y con cuidado de no romper la cáscara, pues este va a ser el soporte de nuestro plato, como véis en estas dos fotografías.


Para la elaboración de esta receta se me ocurren dos posibles variantes. O bien acompañar las verduras con atún, que es lo que he probado en esta ocasión, o usar unos taquitos de cecina, ya que es muy rica en proteínas y no tiene nada de grasa y además proporciona un sabor muy rico (es ideal también, por ejemplo, cuando preparáis unas truchas a la plancha y las envolvéis con unas lonchitas finas de este embutido).

Añadid a la sartén donde rehogásteis las verduras, la pulpa de la berenjena, el atún (o los taquitos de cecina), e incluso, si queréis, un poquito de salsa de tomate natural, y removédlo todo bien.

Finalmente, sacad el relleno y con una cuchara disponédlo encima de la cáscara de las berenjenas. Poned encima media lonchita de queso bajo en grasa y meted al horno para gratinar. El queso que he utilizado es el "entrepinares ligh" que para no variar, de momento, también está a la venta en supermercados Mercadona (a este paso tendrán que pagarme un plus por hacerles publicidad).

QUE OS APROVECHE!!!

jueves, 23 de febrero de 2012

Importancia de la motivación a lo largo de la dieta.


La actitud de motivación, cuando uno se pone a régimen es esencial, junto con el hecho de marcarse objetivos reales, porque si no, siempre nos quedaremos a medias y esto es peligroso pues una dieta de adelgazamiento funciona como cualquier otro tratamiento: tan importante como saber la manera en que desarrollarlo, lo es tener unas pautas adecuadas para interrumpirlo.

Pero ojo! una dieta no se abandona. Tampoco  se trata de estar a dieta toda la vida, no. Si os fijáis la gente que dice pasar su vida haciendo régimen, parece que no acaba nunca de llegar a la meta. Esto es porque suelen ser dietas extremas, que por nada que levantes la mano te causan un efecto rebote atroz, que te lleva a empalmar con otra…y otra…y otra más.

Someter a nuestro cuerpo, y más concretamente a nuestro metabolismo, a esas constantes subidas y bajadas no es bueno, por eso una buena dieta ha de ser una apuesta de futuro. Una compañera de viaje, como ese objeto personal que nunca falta en tu neceser. Así que, cuando se han detectado los hábitos nutricionales “nocivos” o incorrectos hay que buscarles alternativas que puedan mantenerse en el tiempo. Han de ser pautas con las que nos sintamos cómodos y que no nos agobien más allá del posible sufrimiento de las primeras semanas. De nada sirve que yo me proponga no volver a probar chocolate en mi vida porque probablemente el día que esté floja y me lo pongan delante, acabe con la tableta entera. Es mucho más inteligente en ese caso proponerme, por ejemplo, comerlo una vez al mes.

Las primeras semanas de régimen son las más duras probablemente porque estemos haciendo un gran esfuerzo que no nos proporciona resultados tan inmediatos como quisiéramos. Y es que precisamente este es el chip que debemos cambiar. Hay que huir de aquellas dietas que nos prometen resultados muy rápidos porque son siempre las más dañinas. Pensad que tal y como lo estudiamos, una dieta de adelgazamiento realmente saludable, es aquella que no te permite perder más de un kilo a la semana, y claro, si partimos de un sobrepeso importante, este proceso puede hacerse largo.

Parece claro entonces que la actitud de las primeras semanas es esencial.

Yo, como truco, recomiendo buscar una referencia que tengamos siempre presente para los momentos de debilidad. Piensa en cómo te gustaría estar. Busca mujeres buenorras a las que te gustaría parecerte. O qué narices. Piensa en ti misma como la mujer más buenorra del mundo. Y lucha por eso.

Por ejemplo, si tu problema es que has recuperado unos kilos, pero no sufres una obesidad, puedes tener como modelo a la tú de hace unos meses que estaba divina.

Os voy a contar mi secreto. En una ocasión me sentí bastante a gusto con mi cuerpo. Cuando engordo, hasta que no soy capaz de meterme en uno de los pantalones que gastaba en esa época, no paro. Es mi referencia, de la misma manera que podría serlo una foto de aquellos meses o cualquier otra cosa. Podría conformarme con comprar unos pantalones una talla más grandes, claro que sí, pero si me sentía mejor entonces, es justo que me de la oportunidad de volver a utilizarlos. Y eso te da fuerzas porque cuando de repente un día vas a ponértelos y ves que puedes abrochar todos los botones, te sientes tan bien que sigues adelante. También puedes actuar al contrario utilizando, por ejemplo, una foto tuya perteneciente a un momento en el que no estabas a gusto con tu físico, pues puede ser una manera de recordarte como no quieres estar. A mí personalmente me funciona más lo primero, pero cada una debe buscar su empujoncito.

Tú vas a ser tu mejor premio, porque una vez superados los primeros días, te irás viendo cada vez mejor, te sentirás más cómoda, y si no quieres usar báscula hasta que no te veas considerablemente más ligera, tu ropa va a ser la mejor pista al reflejar a la perfección lo que has perdido.

Esto me lleva a deciros también algo importante. No os obsesionéis demasiado con la báscula, con el peso. Es una cifra a veces engañosa. Podéis estar hinchadas, o empezar a practicar algún ejercicio con asiduidad que haga que ganéis músculo, o estar ovulando…en fin puede haber mil razones por las cuales peséis exactamente lo mismo, o incluso más, pero en cambio sí hayáis perdido grasa, que es lo que se debe perder.

Para terminar, el deporte puede ser otra vía para que os mantengáis activas, os sintáis mejor y engañéis un poco al estómago, por no mencionar el trabajo genial que hace al dejarlo todo colocado en su sitio. Si no, a veces se adelgaza mucho pero la piel queda muy flácida. En este sentido ya iré hablándoos de ejercicios que os permitan trabajar distintas partes de vuestro cuerpo, y que incluso podáis hacer desde casa.

No os abrumo con más texto. Cada cierto tiempo ire dejándoos fotos de tías macizas y así de paso le sacamos algo de comedia al asunto.

ÁNIMO GUERRERAS!

domingo, 12 de febrero de 2012

¿Cuál es mi peso ideal?

Uno de los métodos más utilizados en dietética para hacer este cálculo, es el denominado Índice de Quetelet, también conocido como Índice de Masa Corporal (IMC) y obtenido como el cociente entre el peso en kilogramos y la altura en metros elevada al cuadrado, ya que este valor está estrechamente correlacionado con los depósitos grasos del organismo.
La interpretación más universalmente aceptada de esta relación es aquella en la que:

1. Valores por debajo de 20 se dan en procesos de desnutrición calórica.
2. Valores entre 20 y 24.9 son indicativos de normalidad clínica.
3. Valores entre 25 y 29.9 indican sobrepeso.
4. Valores superiores a 30 son asignados a situaciones de obesidad.

¿Para qué nos sirve esto?
Pues muy fácil. Antes de comenzar cualquier dieta, por traumático que pueda ser para vosotros, sería muy recomendable que os pesarais y midierais. Si bien es cierto que muchas veces, una buena referencia y quizá menos agresiva a la hora de evaluar los kilos que vamos perdiendo, es la ropa, es necesario saber, por así decirlo, el estado del que partimos antes de comenzar el proceso de adelgazamiento. Por muchos motivos. Uno de ellos, por ejemplo, porque no ha de ser igual el régimen que se diseña para una persona a la que le sobran 10 kilos que para otra a la que sobran 5. El cuerpo se comportará y reaccionará de manera distinta entre un caso y otro. Es interesante también a la hora de fijarnos ese objetivo final realista del que hemos hablado. Cuando un paciente acaba de concluir su dieta, suele ser habitual que quede con un aspecto desinflado, como “consumido”. Sé que estos no son términos en absoluto científicos pero así nos entendemos todos. En cambio, pasadas unas pocas semanas, durante el período de mantenimiento que sigue a toda buena dieta, aunque la persona no recupere grasa, sí suele ser habitual que el cuerpo retome un aspecto más “sano”, como si todo volviera a la normalidad. Pues bien, esa imagen inicial ligeramente “enfermiza” se debe a que habitualmente las dietas nos dejan en un estado de cierta flojera nutricional y porque se suele apurar al límite la cantidad de kilos que está permitido perder sin comprometer la salud del individuo, quedándonos, según los términos del IMC, no en estado de normopeso, si no de leve desnutrición calórica. Esto no es especialmente grave, siempre y cuando, como he dicho, sea LEVE. Por ejemplo, yo que mido 1.60, si después de someterme a régimen pesara 50 kilos, tendría un IMC de 19.5 aproximadamente. Esta situación podría admitirse sin mayor problema, pero a lo que sí deberíamos renunciar en cualquier caso es a valores finales inferiores a 18, con los que puede empezar a existir riesgo de anemia, debilidad, mareos o incluso desmayos por carencias nutricionales y energéticas graves.
No obstante, como en todo hay excepciones, que surgen al considerar las siempre existentes diferencias personales. Hay quien con un índice de 18 tiene un aspecto delgado pero sano. Suelen ser generalmente, aquellas personas que son delgadas por naturaleza y que tienen un metabolismo que funciona a la velocidad de la luz (yo, que nuca he tenido esa suerte, los llamo muy cariñosamente “máquinas de combustión”). Pero a otros, con ese mismo IMC se les ve con muy mal aspecto.
Tened siempre en cuenta, en este sentido, que no se puede comparar el peso de un deportista con otro que mantenga unos hábitos de vida sedentarios. El músculo pesa más que la grasa, por lo que este tipo de personas, aunque se sometan a régimen, siempre pesarán más y mientras mantengan el hábito del ejercicio, no llegarán a tener esa imagen “chupada” a la que hacíamos referencia anteriormente. Así que con esta información espero que os animéis a autoevaluaros y a no pedirle a vuestro cuerpo ningún imposible. Adelgazad en base a lo que sois, sin burradas, a tener un buen conocimiento de vuestro cuerpo y sus posibilidades, y mantenido la cabeza siempre en su sitio.
Recordad que si lo necesitáis estoy aquí para ayudaros, no solo con estos textos, si no, de manera más directa poniéndoos en contacto conmigo a través de mi correo que podéis utilizar para cualquier consulta personal o si deseáis que os haga una dieta personalizada: omayra_ag@hotmail.com.
Hasta pronto.

lunes, 6 de febrero de 2012

El placer de cocinar I

Envase original

Un chorrito de aceite de oliva

Si es para guarnición, verter la mitad del contenido del envase en la sartén con el aceite caliente.

Sofreír a fuego medio, removiendo con un cucharón de madera para que no se pegue al fondo de la sartén.

Como veis en la imagen, las verduras sueltan todo su jugo, así que cuando su textura se vuelva más blanda, podéis retirarlas del fuego...

...emplatarlas y ya tenéis el pisto.

El pisto como guarnición queda riquísimo con pollo a la plancha.

Y esta es la tortilla de verduras.

Las elaboráis exactamente igual que para el pisto, añadiendo el huevo batido cuando ya estén en su punto.

Productos estrella I

Hola a todos. A partir de este momento espero que el blog vaya alcanzando todo el dinamismo posible. Ya hemos dejado atrás las partes más teóricas y densas, así que desde ahora empezaremos a poner en práctica todas esas ideas para conseguir nuestros objetivos.

Una manera de hacerlo, se me ocurre que puede ser a través de la vía que nos ofrece esta sección que me decido a inaugurar hoy. "Productos estrella" será un espacio destinado a la recomendación de artículos saludables al alcance de todos, que sin duda se convertirán en nuestros mejores aliados a la hora de perder esos kilos que nos sobran.

Os presentaré un poquito el producto y os daré diferentes opciones de cómo utilizarlo para optimizar sus beneficios sobre nuestro organismo.

Comenzaré hablándoos de este envase de verduras "verdifresh" que encontraréis a la venta en los supermercados mercadona. El paquete incluye calabacín, pimiento, cebolla y ajo puerro, ya lavado y troceado y por tanto listo para cocinar.

El propio envase os adjunta las recomendaciones sobre el preparado así como la información nutricional, que me parece lo más interesante a destacar. Para que os hagáis una idea, 100 gramos de estas verduritas os aportan sólo 35 Kcal, 1.1 g de proteínas, 7.1 g de hidratos de carbono, 0.2 g de grasa, 1.5 g de fibra y 59.3 mg de vitamina C, por lo que veis como efectivamente las verduras y hortalizas son una gran fuente de fibra, vitaminas e hidratos complejos, que al carecer por el contrario, de azúcares y grasas no aportan a penas calorías.

El envase pesa 400g, pero a efectos prácticos podéis pensar que como las verduras son en una grandísima parte agua, cuando os pongáis a sofreírlas se os quedarán en la mitad, así que si las usáis para guarnición tendreís para dos raciones perfectas en cuanto a cantidad se refiere.

Yo ya las he probado y están riquísimas. La primera vez las usé para prepararme un pisto, añadiendo al sofrito un tomate natural, y acompañándolas de pollo a la plancha, que queda una combinación muy sabrosa y muy sana para el almuerzo. Otra idea que tuve fue usarlas para hacerme una tortilla. Las pasé primero por la sartén (piden muy poquito aceite) y después añadí dos huevos batidos, así que tuve tortilla para dos veces, acompañándola con unos rollitos de pavo y queso desnatado para la cena.

Espero que os animéis a probarlo y yo os seguiré contando qué más platos ricos podéis elaborar con estas verduras, antes de presentaros el siguiente producto estrella.

En la siguiente actualización os dejo las fotos correspondientes al formato original del producto, los pasos de elaboración de estas recetas y el resultado final.

Hasta pronto y comed muy bien.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cuadro resumen





TENGO QUE DEJAR ESTE ESPACIO ENORME POR EL MEDIO PORQUE SI NO PARTE DEL CUADRO QUEDABA TAPADO POR EL INDICE DE ENTRADAS. ES UN REMEDIO NO MUY ELEGANTE, PERO ES QUE NO SE HACERLO DE OTRA MANERA.






NUTRIENTE
DÓNDE
ENCONTRALO
FUNCIÓN EN
EL ORGANISMO
NECESIDADES
NUTRICIONALES
EFECTOS
ADVERSOS (por consumo excesivo)
PROTEÍNAS
ALIMENTOS DE ORIGEN ANIMAL (CARNE Y CLARA DEL HUEVO)
ESTRUCTURAL
25% (en régimen de adelgazamiento)

10% - 15% (en condiciones normales)
PUEDEN VERSE AFECTADOS LOS RIÑONES COMO CONSECUENCIA DE LAS SUST. TÓXICAS QUE RESULTAN DE SU COMBUSTIÓN
HIDRATOS DE CARBONO
ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL (CEREALES, PAN, FRUTA, LEGUMBRES Y TUBÉRCULOS) Y LÁCTEOS.
ENERGÉTICA (ENERGÍA INMEDIATA)
50% (en régimen de adelgazamiento)

55% - 60% (en condiciones normales)
OBESIDAD, DIABETES, ARTERIOESCLEROSIS Y CARIES DENTAL.
GRASAS
MATEQUILLA, NATA, YEMA DE HUEVO, ACEITE, FRUTOS SECOS Y CARNES GRASAS
ENERGÉTICA (ENERGÍ DE RESERVA)
25% (en régimen de adelgazamiento)

25%- 35% (en condiciones normales)
OBESIDAD, ENEFERMEDAD CARDIOVASCULAR, ARTERIOESCLEROSIS.
FIBRA
SÓLO EN ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL
SENSACIÓN DE SACIEDAD, MEJORA EL TRÁNSITO INTESTINAL, REDUCE EL COLESTEROL Y PROTEGE ANTE CIERTOS TIPOS DE CÁNCER
25-30 G/DÍA
GASES, DIARREA, DOLOR ABSOMINAL Y NÁUSEAS. SE REDUCE ADEMÁS EL APROVECHAMIENTO DE CIERTOS MINERALES, COMO EL CALCIO O EL HIERRO
AGUA
1L A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS Y UN MÍNIMO DE 1,5L BEBIDA.
DISOLVENTE, TRANSPORTE Y ELIMINACIÓN DE LOS PRODUCTOS DE DESECHO, INTERVIENE EN LA DIGESTIÓN Y MANTIENE LA TEMPERATURA CORPORAL
1,5-3 L/DÍA
EL CONSUMO EXCESIVO NO ACARREA EFECTOS ADVERSOS, YA QUE SE ELIMINA POR EL RIÑÓN
VITAMINAS
FRUTAS Y VERDURAS
REGULADORA
VARÍAN EN FUNCIÓN DE CADA VITAMINA
NO CONSUMIR COMPLEJOS VITAMÍNICOS SI NO HAY UNA PATOLOGÍA QUE LO JUSTIFIQUE
MINERALES
ALIMENTOS DE ORIGEN ANIMAL, VEGETAL Y AGUA
REGULADORA
LAS MAYORES NECESIDADES SE DAN EN LA NIÑEZ Y EN LA ADOLESCENCIA
LOS EFECTOS ADVERSOS VIENEN POR LA CARENCIA, COMO ES EL CASO DE LA ANEMIA, DEBILIDAD, TRASTORNOS NERVIOSOS…